martes 14 de abril de 2009

NOTA Nº 268


Sr. Rock and roll

VITICUS exhibió oficialmente su nuevo disco, titulado simplemente “Viticus III”, el pasado viernes a la medianoche. La Trastienda fue el lugar elegido para que la banda del legendario VITICO ofrezca un concierto de 24 canciones a lo largo de dos horas y cuarto.


Viernes 14 de Noviembre de 2008

Después de haber llenado este local en junio de este año, los VITICUS regresaban nuevamente con el fin de mostrar las diez canciones de su tercer disco, más clásicos y versiones de RIFF. Esta era la excusa perfecta para reencontrarse con sus fans capitalinos y para pasar una noche con amigos. Ellos te garantizan rock, rock y rock, así que el amante del género no podía faltar a esta cita.

Sin respiro

Previamente a que se corra el telón a las 0:30 y se de por comenzado el show, la banda anunciaba su salida a través de los últimos retoques de guitarra, bajo y batería. La masa sabía que estaba a segundos de rockear por un buen tiempo, así que se preparaban de la mejor manera. Es más, los que aún no habían ingresado aceleraban su paso para no perderse ningún detalle.

Cuando el grupo inició el concierto, todo estaba en perfectas condiciones. Con las dos canciones que abren su nuevo CD, “Voy a pasar a buscarte” y “Un legendario”, dieron por inaugurada la fecha. El clima festivo iba en ascenso, mientras los músicos desplegaban toda su polenta.

“Temas nuevos, disco nuevo y mucho rock”, fueron las primeras palabras de VITICO ante sus fans, que lo ovacionaban. Estos estaban exaltados como de costumbre, pero cuando una agrupación suena de forma grandiosa, el fanatismo se transmite en el resto de los asistentes. “El gallo”, “¿Porqué te vas?” y “Quiero volver a las raíces”, otras que pasaron.

En coincidencia con este recital tan importante para la agrupación, PANCHO ISOLA (batería) festejaba su cumpleaños. Se lo celebraron con un solo de guitarra de la famosa melodía y hasta la madre subió al escenario para saludarlo. Gente de diferentes edades y clases sociales disfrutaban de un show de rock con todos los clásicos clichés.

En plena vigencia

VICTOR "VITICO" BERECIARTUA está a punto de cumplir 60 años y se lo ve en un estado increíble, disfrutando cada instante. Por lo visto, tocar al lado de su hijo y de su sobrino es algo que su sonrisa no puede ocultar, y más haciendo la música que le gusta. Su obligado alejamiento del alcohol, tal cual lo expone en la canción “Dr Dr”, también lo ayuda a vivir este momento de felicidad.

Un momento emotivo para VITICO fue cuando estrenó su bajo Fine, que se lo fabricaron a medida. Con este modelo había aprendido a tocar en sus inicios; es por eso que resultaba un instante único para él. La versión de “Crossroads”, del desaparecido blusero norteamericano, ROBERT JOHNSON, fue la composición elegida.

Después de esto, NICOLAS BERECIARTUA quedó solo en escena con su acústica para mostrar sus cualidades innatas en instrumentales como “El abastito” y “Vasco viejo”. El público supo apreciar su talento.

“De los cuernos y de la muerte no se salva nadie”, dijo VITICO luego de haber tocado “Profanador de tumbas”, de RIFF. Con esta canción, la banda regresó al escenario tras un pequeño break. De los diferentes cánticos que la gente entona comúnmente sobre PAPPO y el propio VITICO, el que sobresalía era el que decía: “Hay que ver…, PAPPO presidente, VITICO Canciller”.

¡Bien el pibe, che!

Desde hace un tiempo, VITICO no es el único encargado de las voces, ya que su sobrino SEBASTIAN, y ARIEL RODRIGUEZ (ambos guitarristas), también cumplen con esta función. Generalmente uno es la voz principal y el otro lo ayuda. Van intercalándose, y en contadas ocasiones coinciden los tres.

En esta situación, a ARIEL se lo vió muy suelto. Cuando le tocó hacerse cargo, fue el único que utilizó el público como parte del show, como por ejemplo, cuando les prestó el micrófono para cantar algunas líneas. La melodía "Mabel", es buen ejemplo de ello.

Durante todo el recital, la pantalla colocada detrás del escenario proyectaba imágenes, de vez en cuando abstractas, otras relacionadas con la banda. Ya fuera de la lista estipulada, continuaron tocando clásicos de RIFF, como “Mucho por hacer”, “Sordidez” y “Susy Cadillac”.

Tanto los músicos como los espectadores estaban disfrutando de estas gemas del rock argentino. Si VITICO hubiera tenido la posibilidad de elegir, él hubiera seguido tocando, pero después de 135 minutos de show era buen momento para el cierre.

Si uno va a ver a VITICUS en busca de la novedad musical, se va a ir insatisfecho, pero si lo que desea es escuchar a una banda de rock and roll, echa y derecha, con grandes canciones y muy buenos intérpretes, se va a encontrar con uno de los grupos más interesante de la escena local. Que sus directos nunca decaigan se lo deben a su actitud en escena, a sus temas bailables y a su líder natural, VITICO, que trasmite una energía que el resto de la banda asimila rápidamente. En definitiva, VITICUS te promete rock del bueno y del más sincero.

Daniel Grosso
daniel@elacople.com

viernes 13 de marzo de 2009

NOTA° 267


Década de riffs

O’ CONNOR cerró su gira “La década tour 1998-2008”, el pasado viernes en el Teatro Flores, ante más de 500 personas. Recorrieron parte de su discografía, más tres perlas de sus ex grupos. No adelantaron ninguna melodía de su próximo álbum a salir, “Naturaleza muerta”.


Viernes 14 de Noviembre de 2008

CLAUDIO O’ CONNOR, uno de los cantantes más personales de la escena metalera, estaba cumpliendo 10 años con su banda, luego de haber formado parte de populares agrupaciones como HERMETICA y MALON. Para festejar, decidieron realizar un tour de casi 40 fechas, recorriendo diferentes puntos de Argentina y de países limítrofes. Éste estaba llegando a su fin formalmente, aunque aún restaban tres shows por el Gran Buenos Aires. Los fans capitalinos estaban presentes para disfrutar de una banda que nunca tuvo el reconocimiento merecido.

Pre-calentamiento

DESTRUCTOR supo aprovechar las fechas que compartió en la gira con O’ CONNOR, y les sirvió para encontrar un sonido sólido y poderoso. Heavy, trash, hard rock, son algunas de las vertientes por donde pasa su música. Este audio macizo se pudo comprobar en canciones de su reciente disco debut, “Saludando a la hermandad”, como “Alcohol” y “Rápido!”. Tienen la particularidad que todos los integrantes cantan en algún momento, a excepción del baterista. “Deseando destruir y matar”, de V8 y “Cowboys from hell”, de Pantera, los dos covers de la noche.

Hay que destacar el buen comportamiento del público durante el set de AGENTE NARANJA, ya que generalmente su metal alternativo no es bien visto por los estructurados metaleros argentinos; es más, hasta se escucharon bastantes aplausos durante la finalización de algunos temas. Ellos, por su parte, se encargaron de dar un show enérgico y sincero, sin especular sobre lo que podría ocurrir con los espectadores. “Quemando flores”, una de las canciones que sonaron. Con ochos años de carrera y tres discos en la calle, van en busca del preciado reconocimiento.

El tercer lugar tendría que haber sigo ocupado por la gente de NOFT (NO FUCKING TEQUILA), pero por motivos que desconocemos no se hicieron presentes en la fecha, tal cual estaba estipulado.

Uh loco, me estaban peinando…

Cuando muchos esperaban por la salida de la última banda soporte, sorpresivamente se apagaron las luces del teatro, se corrió el telón y los músicos de O’ CONNOR estaban en escena. Al no haber creado una expectativa previa, el público estaba algo frío; es por eso que utilizaron los primeros temas, “Camino a ciegas” y “Enroscado al mundo”, para adaptarse rápidamente al show. El prematuro arranque también afectó en la asistencia, ya que iban ingresando a medida que los minutos trascurrían. Nadie imaginaba que a las 21:10hs, la banda de Claudio estaría rockeando.

Al principio del concierto les costó encontrar el sonido ideal. Durante los 20 minutos iníciales, la voz de O’ CONNOR estaba un poco baja, más allá de que el audio era bueno, aunque no demoledor. Recién para “No te aflijas” (séptima canción), la perfección había llegado. Con respecto a los fans, para “Una pena en Godoy cruz”, el ambiente era el anhelado, con una masa que agitaba y cantaba con vehemencia cada una de las estrofas. Como complemento del show, se emitían imágenes relacionadas con la historia del grupo y del propio CLAUDIO.

La sorpresa para este recital era la reciente incorporación de su nuevo guitarrista, FERNANDO COSENZA, en reemplazo de ALEJANDRO VENNERI. FERNANDO había hecho su debut en septiembre pasado en Comodoro Rivadavia, así que esta fecha representaba una dura prueba para él. Tocar en Capital Federal demanda siempre una exigencia extra. Yendo a su actuación, podemos decir que cumplió con creces, demostrando personalidad, soltura y buena técnica. “Otro día para ser”, de HERMETICA, se ubica en un nivel de adhesión inalcanzable para al resto, aunque “Ciencia Satánica” y “La gran 7” tienen sus religiosos.

CLAUDIO no solo se diferencia del resto de los cantantes del género por su particular tono de voz, sino también por sus escasas palabras en escena. Es cero demagogo ante una masa fácil de persuadir. Eso habla bien de él. Durante varios conciertos de la gira grabaron imagen y audio para un futuro DVD a lanzarse durante el transcurso del año que viene. Como suele ocurrir, los gritos se multiplicaron cuando su cantante lo comentó. “Rock del suicida”, “Hasta ser libre” y “Grito de pilaga”, de MALON, hablan por si solas.

¿Qué tal estará?

El próximo jueves 27 verá la luz “Naturaleza muerta”, la séptima placa de la banda, la cual contendrá 10 canciones y será editado por Sony-BMG. Este disco llega tras más de dos años de espera, en donde intentarán sumar nuevos adeptos sin perder su clásica línea compositiva, esa que los ubicó en este lugar de prestigio. La crítica especializada siempre los valoró, los respetó y los ayudó para estar en este lugar.

Con tantos años en escena, ya lograron un sonido personal, en donde el riff y la oscuridad son sus dos puntos distintivos. El espíritu de Black Sabbath, que los acompaña desde el inicio, permanece con vitalidad y frescura. También hay que decir que al contar con varias placas, los hits se van sumando y armar las listas ya no les resulta tan sencillo como al comienzo. Digamos que si a un grupo le sucede esto, es porque sinceramente tienen muy buenas canciones, que gustan y atraen. Melodías como “Vida perra”, “Sangre para el rey” y “Caníbal”, son muy adictivas para los rockeros de ley.

Destacar la labor de HERNAN GARCIA (bajo), se transforma en un artilugio, pero realmente su importancia dentro del grupo, arriba y abajo del escenario, es vital; no solo por su talento, sino también por lo que trasmite. Después de un descanso de tres minutos, regresaron con dos temas que son infaltables en sus sets list: “Memoria de siglos”, de HERMETICA, y “Se extraña araña”, el himno nº 1 de la banda. Como era de esperar, las voces de la masa tomaron un rol protagónico. Luego de 24 melodías y casi dos horas de show, el público dejó muy satisfecho las instalaciones del lugar.

Desde su alejamiento de MALON, O’ CONNOR formó su banda, que ya cuenta con diez años y siete álbumes. Sin embargo, el público heavy nunca estuvo de su lado en cantidad; es decir, estos eligieron a los grupos que continúan con un estilo definido, y que no se inclinan hacia nuevos rumbos, como sí lo hizo la agrupación de CLAUDIO. A pesar de contar con discos superiores a los clásicos y de rockear como pocos en los directos, los metaleros no saben diferenciar y prefieren aquellos que van por lo seguro. ¡Es hora de abrir la cabeza, muchachos!

Daniel Grosso

lunes 2 de marzo de 2009

NOTA N° 266

La profecía de Judas

Judas Priest tocó por tercera vez en el país, el pasado fin de semana, en el estadio Luna Park. Su última placa, “Nostradamus”, fue la excusa para esta nueva visita


Sábado 8 de Noviembre de 2008

Para este nuevo concierto de estas leyendas del heavy metal no se percibían las mismas expectativas que en aquel Ferro de 2005; Quizás porque la emoción de ver a ROB HALFORD junto a JUDAS PRIEST era una sensación que los fanáticos ya habían podido vivir, o posiblemente por la decepción que había producido su última obra conceptual, “Nostradamus”-2008-. A pesar de ello, realizarían dos funciones en el Luna Park (la primera, agotada), y con un público fiel esperando por esos clásicos de siempre que ansiaban escuchar.

No estaban en el lugar indicado

Pocos estaban enterados de la presencia de una banda soporte, ya que no se había anunciado oficialmente, aunque por Internet circulaba esta información. Una vez que el público estaba dentro del estadio, se encontró con la gente de HUMO DEL CAIRO como el acto invitado. Los que sabíamos que iban a estar allí, nos imaginábamos una recepción algo dura contra ellos. Y así fue nomás.

Su música stoner con toques psicodélicos y progresivos poco tiene que ver con un público bastante cerrado y que no deja lugar a nuevas vertientes. Silbidos, cánticos en contra, pochoclos en escena fue el trato que recibieron. Los HUMO DEL CAIRO tocaron de manera correcta, pero no intentaron persuadir a la masa para su beneficencia. Es más, finalizaron su set antes de tiempo.

Cantate algo

Durante la hora que JUDAS PRIEST demoró en salir, la impaciencia de los espectadores iba en ascenso. Ya con un lugar completo, el “Olé, olé, olé, Judas…” se transformó en el himno de guerra. A medida que los minutos pasaban, el apoyo era cada vez mayor. Pasadas las 21:40, y en forma de previa, comenzó a sonar uno de los himnos de Black Sabbath, “War pigs”, que sirvió para dejar al público en un estado ideal para el arranque del show.

Apenas finalizaron los últimos acordes, se apagaron las luces del Luna Park y una intro previa al instrumental “Dawn of creation” empezó a repiquetear los oídos de los asistentes. Focos azules y violetas se movían de un lado a otro, mientras un telón con la imagen de “Nostradamus” se colocaba de fondo. Scott Travis (batería) fue el primero en aparecer, para que luego Glenn Tipton (guitarra), K.K. Downing (guitarra) y Ian Hill (bajo) se acoplen.

El tema que abre su disco doble de 2008, “Propechy”, fue también el encargado de emprender un viaje que duraría 105 minutos. El publico respondió de manera increíble, saltando y cantando todos los temas. ROB HALDFORD (voz) apareció arriba de una tarima, vestido con una capa de color plateado; tal es su costumbre, actuaba cada uno de los movimientos en forma sincronizada. Los fans caían a sus pies ante tamaña personalidad y lo veneraban asiduamente. Siguieron con “Metal gods” y “Eat me alive”.

Con un audio impecable de movida, el cual no tuvo fisuras en ningún momento, JUDAS PRIEST deleitó a los heavy metal presentes. Todos los instrumentos se percibían de manera nítida y clara, y ni hablar de la voz de HALFORD, que se escuchaba como en sus mejores épocas. A pesar de sus 57 años y de un estado físico bastante desmejorado, su tono agudo y único se mantiene intacto. Un himno como “Between the hammer and the anvil”, con flameo de bandera incluido, es un claro ejemplo de su excelente momento.

Hubo de todo

Los fanáticos de la banda inglesa esperaban con ansias la salida de su promocionada placa “Nostradamus”, una obra conceptual dedicada a este médico y astrólogo francés. Sin embargo, una vez que este vio la luz, la mayoría se sintió desilusionado debido a la gran cantidad de medios tiempos y a la falta de temas más rifferos. Una de las que sobresalen, y que se pudo escuchar en directo, fue “Death”. Aquí ROB apareció sentado sobre un trono de rey y con un bastón en mano.

Cuando el grupo tocaba temas de otros discos, el telón se cambiaba por el de la imagen característica de la banda o por el logo de siempre. Y si hasta ese momento el pogo había sido relativamente fuerte, con himnos como “Breaking the law”, “Hell patrol” o “The hellion – Electric eye”, los bailes furiosos se multiplicaron. Tanto K.K. DOWNING como GLENN TIPTON tuvieron sus momentos personales, en donde cada uno pudo mostrar su talento.

Hay que destacar también que el set list varió bastante con respecto a su última visita, incluyendo temas que no tocan habitualmente en directo (“Dissident aggressor”, un ejemplo), además de tres nuevos. Otro punto a remarcar es que el show no estuvo compuesto solo de riffs duros, sino que también hubo tiempo para una sensible y sentida melodía, tal es el caso de “Angel”, que le erizó la piel a más de uno.

Otras composiciones que pasaron fueron “Rock Hard, ride free” y “Sinner”. Como en el comienzo del show, TRAVIS quedó solo en el escenario, pero en esta ocasión, para empezar a golpear su batería con los acordes de “Painkiller”. Una buena forma de dejar a la masa encendida para lo que vendría.

Agiten, si quieren…

Tras dos minutos de break, llegó uno de los momentos más esperados: HALFORD salió al escenario arriba de su moto. Camuflado de manera clásica, entonó las estrofas de “Hell bent for leathed”, que provocó una explosión tremenda en el estadio, y que con “The green manalishi (with the two-pronged crown)” se acentuó aún más. Todo era una fiesta, y solo faltaba la perla final.

Enseguida, ROB regresó a las tablas de manera solitaria y con una bandera argentina colgada sobre su cuello. Éste comenzó a jugar con sus fans a través del clásico juego de voces, para luego engancharle “You’ve got another thing coming”. La interacción entre el músico y el público estuvo en su punto máximo. Ya con la masa extasiada, los intérpretes saludaron en reiteradas ocasiones, regalaron algunos souvenirs y disfrutaron a full del cariño del público.

JUDAS PRIEST es una de esas bandas clásicas que poco importa en qué momento discográfico estén, ya que su sola presencia en el escenario llena el alma de los amantes de la música. Ellos te transportan a un mundo único, compuesto por canciones históricas, las cuales no tienen fecha de vencimiento, y que posiblemente seguirán trasmitiéndose generación tras generación.

Daniel Grosso

sábado 22 de noviembre de 2008

NOTA Nº 265

Metal refinado

Paradise Lost se presentó por tercera vez en Argentina, el pasado jueves en el ND Ateneo. Un buen marco de gente se acercó para ver a estos británicos, que festejaban sus dos décadas de existencia


Jueves 6 de noviembre de 2008

Luego de los shows en el Monsters of Rock y La Trastienda, en 1995, y el set en el ex Teatro de Colegiales, en 2006, los ingleses tocaban nuevamente por estos lares. No obstante, esta no era una fecha más, ya que llegaban en marco de la gira del aniversario de sus 20 años. Con altibajos y constantes cambios musicales, hoy en día PARADISE LOST está considerada como una banda de culto, y como influencia para muchos grupos del denominado gothic metal.

Distintos caminos, mismo objetivo

Una banda como GILTINE’S GINTARAS, que se promociona como una combinación de metal gótico con folklore lituano, ya merece especial atención solo por la curiosidad que provoca esa oferta. Sin dudas, original desde lo musical, pero algo dubitativo desde lo teatral. Mostraron canciones de su disco debut, a editarse en marzo próximo, como “Drasus” y “Elderly love”; sin embargo, lo que causó mayor atracción fue un tema tradicional lituano y un cover de RAMMSTEIN (adaptadas ambas a su estilo).

Provenientes de la zona de Ramos Mejía, la gente de DARK WHISPER consiguió una buena recepción por parte del público. Su propuesta, que va de un power metal sinfónico a un gothic metal, sonó interesante a pesar de que les falta encontrar un sonido más personal. A la hora del cover de TARJA TURUNEN, “Die alive”, dejaron bien en claro cuáles son sus influencias principales. En canciones disímiles como “Hades” y “Disappointment”, se puede apreciar hacia dónde gira la música del grupo.

TAIJA RAE, al tener un vocalista masculino, al cantar en español y al poseer un sonido más oscuro, se diferenciaron claramente de las agrupaciones anteriores. Formados desde el año 2000, y con dos álbumes en su haber y su hard metal como signo distintivo, gustaron en general, sobre todo con el cover de DEPECHE MODE, “Personal Jesus”. También se escucharon canciones de su reciente placa, “Mariposas y demonios”, tal es el caso de“Ilusiones… (las flores del mal)”.

¡Qué show!

Tras una pequeña introducción, PARADISE LOST subió al escenario pasadas las 22hs , en el que su cantante NICK HOLMES saludó a la masa, para luego si comenzar. Apabullaron de movida con un sonido espléndido, en donde la voz y los instrumentos se percibían claramente. “The enemy”, el primer single de su último disco, “In réquiem”-2007-, fue la encargada de dar el puntapié inicial.

Los fans reaccionaron de manera fantástica desde el mismo instante en que la banda pisó el escenario. Sin embargo, HOLMES los arengaba aún más, sea a través de palmas o de sus voces. En un momento exigió que todos disfrutáramos del show de pie, argumentando que no quería ver a nadie sentado. “Que se vayan a su casa para eso”, remató. Una buena forma de incitarlos para que no se queden estáticos. Siguieron con “Erased”y “Elusive cure”.

Durante las 15 canciones, un audio compacto y demoledor permaneció firme y sin altibajos. El poderoso combo que forman sus guitarristas, GREG MACKINTOSH y AARON AEDY, son determinantes. GREG, al ser la guitarra líder, tiene mayor preponderancia, pero AARON lo compensa con una energía súper contagiosa. “Los maestros de la melancolía”, tal como los denominan, no habían hecho sentir este calificativo, ya que habían arrancado con temas muy rifferos.

Cantá cuando quieras

HOLMES, además de poseer un tono de voz grave con tintes melódicos y atmosféricos, tiene un particular sentido del humor, que no muchos entendieron, quizás porque no les resultaba gracioso o bien por la falta de conocimiento del idioma. Por ejemplo, cuando NICK fue a saludar a alguien de la primera fila vio que estaba con una remera naranja y comentó que nunca en un recital de ellos observó a alguien vestido de esa manera. Con “No celebration” y "As i die" se vivieron momentos importantes.

En sus comienzos, en 1988, los PARADISE LOST practicaban un doom/death, que con el paso del tiempo se iría transformando en un metal gótico. Con sus discos “Draconian times” -1995- y “One second”-1997- su nombre tomó un mayor protagonismo. Durante el show no faltaron composiciones de dichos álbumes, pero tampoco se olvidaron de los amantes de la vieja época. “Gothic”, un tema de su segundo disco auto titulado -1991-, fue el regalo para ellos.

A pesar que NICK hacía el esfuerzo para presentar cada una de las canciones, todo era en vano, ya que el público reconocía instantáneamente los acordes iniciales y comenzaba a agitar. “Enchantment” y “Say just words” son dos ejemplos claros. El resto del grupo lo completan: el histórico bajista, STEVE EDMONDSON y el reciente baterista, MARK HERON. Vale comentar que las introducciones de ciertos temas estaban grabadas.

¿Te gustó, no?

Cuando la banda bajó del escenario para descansar unos minutos, las caras de satisfacción se reproducían en la mayoría de los espectadores. Todos estaban muy conformes por lo observado hasta el momento, pero aún faltaban los tres bises finales, que terminarían de despertar la devoción total hacia los ingleses. El “Olé, olé, olé, Paradise…” fue el cántico que sonó durante el break, y que luego uno de sus guitarristas lo transformó en música.

"Never for the damned” y “One second”, dos canciones que dejaron el ambiente perfecto, para la definitiva y populosa “The last time", en donde la interacción entre artistas y público logró su pico máximo. HOLMES comentó que fue un gran privilegio haber tocado ante estos fervorosos asistentes. Tras 75 minutos de show, se despidieron hasta una próxima visita, con la música de LYNYRD SKYNYRD como fondo. ¡Los esperamos con los brazos abiertos, muchachos!

Todo metalero argentino que se precie de tal debe conocer a Paradise Lost y tener un conocimiento básico de su historia. Sin embargo, en nuestro país el grupo británico tiene una limitada cantidad de seguidores. No obstante, siempre existen curiosos o adolescentes con la necesidad de descubrir grupos de antaño, tal cual ocurrió el día jueves en el Ateneo, donde muchos de ellos habrán quedado impactados ante tamaño concierto. Y no era para menos.

Daniel Grosso