sábado, 22 de noviembre de 2008

NOTA Nº 269
La magia intacta

Nightwish tocó por cuarta vez en Argentina el pasado viernes en el Estadio Obras. Esta fue la primera presentación con su nueva cantante Anette Olzon. “Dark Passion and play”, fue el disco que los trajo nuevamente por aquí.


21 de noviembre de 2008

Luego del buen paso de Tarja Turunen por estos lares en Septiembre de este año, los Nightwish ahora debían demostrar como reaccionarían sin su presencia. La duda también pasaba en como el público se iba enfrentar hacia a ellos. Todos interrogantes que se iban a develar una vez que la bola empezase a correr.

Un calentamiento extenso

Dark Whisper fue la primera banda en salir en escena y la última en agregarse a la fecha (solo se los anunció diez días antes). Tal cual sucedió en el show de Paradise Lost, volvieron a dar una buena muestra de sus cualidades. Sonando aún mejor que en aquella oportunidad y con una soltura mayor, recibieron buenas criticas de parte del público. Aparte de mostrar canciones de su primer disco, a salir el próximo año, se despacharon con un cover de After Forever, “Monolith of doubt”.

Catalogar a tu música como “Metal & Opera”, genera que los demás te observen de una manera más exigente y te traten de buscar errores. Con Dominus Inferi sucedió exactamente esto. Más allá de que hayan ofrecido un correcto set, con un buen audio y una puesta en escena interesante, las antenitas estaban a la orden del día. De su álbum debut “Age of darkness” tocaron varios temas, tal es el caso de “Show me your light”. Para darle la bienvenida a los Nightwish, interpretaron una versión de ellos.

Desde Rosario, llegó la gente de Häxan & Witchcraft Concert, quienes con su gothic metal cautivaron al público en un inició. A medida que el show transcurría, estos fueron perdiendo interés, posiblemente por lo repetitivo de su propuesta. Quizás si hubieran optado por melodías algo más heavys, la despedida hubiera sido más efusiva. Tocaron todas composiciones propias como por ejemplo, “Nocturnal in cm”, “In the dark of the universe” y “Winter”. Esto es para destacar, ya que es algo que no ocurre habitualmente.

En cuarto lugar, y tras una espera de media hora, For Everness salió escena con el propósito de dejar a la masa encendida para lo que vendría. Con los covers de Within Temptation y Lacuna Coil lograron con creces su cometido, aunque con las canciones propias también tuvieron buena recepción. Su cantante Mariana Rizzo demostró un buen manejo del escenario, además de contar con un agradable tono de voz. Como todas las agrupaciones anteriores sonaron de buena manera y se pudieron mostrar ante la gran masa.

Los querías ver, no?

A solo 10 días de la actuación de Nightwish en nuestro país, su nueva cantante Anette Olzon había sufrido un inconveniente con su voz durante un show en Belo Horizonte. Esto había derivado en la suspensión del mismo. Es decir, a Olzon se le irritaron sus cuerdas vocales debido a un humo excesivo que corría por el escenario. Los que estaban enterados de esta situación, temían porque el hecho se vuelva a repetir. Afortunadamente nada de ello sucedería.

Cuando el reloj marcaba 22hs, el estadio quedo a oscuras. En ese momento comenzó a sonar la introducción, la cual fue acompañada por los canticos de sus fanáticos y por la infinidad de imágenes que el público disparaba desde sus cámaras fotográficas o celulares. A medida que el largo preludio acontecía, la expectativa del público iba en aumento.

El clima ideal llegó con la aparición de su baterista, Jukka "Julius" Nevalainen y luego con el ingreso de Tuomas Holopainen (compositor, ideólogo y tecladista). Con ellos dos en su posición, empezaron a sonar los primeros acordes de “Bye Bye Beautiful”, track nº 2, de su disco “Dark Passion And Play”, del año pasado. Marco Tapani Hietala (bajo y voces) y Emppu Vuorinen (guitarra) se sumaron instantáneamente, para que por último Anette aparezca en escena.

La masa respondió muy enérgicamente desde el comienzo, ya sea cantando, saltando o pogueando en cada una de las melodías. Quizás las viejas canciones eran recibidas con mayor entusiasmo como el caso de “The siren”, sin embargo una reciente como “Whoever brings the night”, también era aclamada con vehemencia. Más allá de todo lo que ocurrió en la interna de la banda, el público extrañaba en demasía a los fineses, es por eso, que se manifestó de tal manera.

Mira la sueca

Anette sabía que desde su incorporación iba a ser analizada con detenimiento. Por ello mismo, Tuomas y compañía, con un buen razonamiento, decidieron elegir a una cantante con una voz más melódica y no tan clásica como la de Tarja. A pesar de la correcta decisión, el grupo no pudo lograr que tanto la prensa como su fans, no entren en las clásicas comparaciones. Sin embargo, al escucharla entonar “Come cover me”, el viernes, no puede existir ningún cuestionamiento.

Ella desde el escenario enamoró al público de movida. Su sonrisa permanente, su carisma natural y su entrega total, provocó este cariño. A esto le agregó un cambio de look (pelo rubio y lacio), que le resalta más sus facciones. Sus fotos previas no evidenciaban tanta belleza. Estrictamente de lo técnico podemos decir que cumplió de sobremanera, a pesar de que le permanecía alguna afonía de su problema.
Para los que no están enterados, el tecladista es quién lleva adelante el grupo y compone esas hermosas melodías. Él del lado teatral queda un poco relegado, pero por eso, tanto Marco como Empu se encargan de esa función. Se mueven de un lado a otro, con una actitud y una energía propias de un adolescente. En la versión “Symphony of destruction”, de Megadeth quedó demostrado todo el protagonismo que obtuvieron.

Escuchar a una agrupación sonar con la claridad y la justeza, de la manera con que lo hizo Nightwish no es habitual. Generalmente siempre se perciben o surgen algunos defectos durante el show, pero el viernes un audio impecable permaneció a lo largo de toda la noche. Perlas como “Dead to the world”, “The poet and the pendulum” y “Dark chest of wonders” brillaron en todo su esplendor.

Por diferentes caminos

Marcos no solo se dedica a arengar y a cantar canciones duras, sino que también tiene su costado sentimental. La bella “While your lips are still red”, con Tuomas y Jukkas, emocionó a mas de uno, como así también el single “The islander”. Olzon, ya estaba sufriendo por su voz, pero gracias a un esfuerzo tremendo hacía lo imposible por cantar, “Sahara” y “Wishmaster”, de la mejor manera posible. En esta última sobre todo, se noto como la banda amoldó la melodía para ella.

Tras un pequeño break regresaron para interpretar el único bis de la velada “Wish i had an angel”. Antes de que ello suceda, todos recibieron sus respectivas ovaciones por parte de sus fans. Hietala fue quién tomó la posta e hizo participar al público, a través de diferentes arengas. Dejó a la masa super encendida, para un tema que ya se ha convertido en un clásico. Un buen final para un grupo que ha dejado en claro, los muy buenos augurios que tiene por delante.

La partida de Tarja fue un golpe duro para los fans de todo el mundo, ya que veían en ella a una referente. Los músicos Nightwish se sobrepusieron a este conflicto, y trataron de seguir el camino exitoso pero desde otra perspectiva. Hoy tras el show de Buenos Aires, podemos decir que se mantienen en vilo de la mejor forma, con una cantante que tiene otras virtudes distintas, pero no así menos interesantes. El tiempo dirá si algún día, la vida los vuelve a reencontrar, o tal vez ambos puedan subsistir sin la ayuda del otro.


Daniel Grosso
Redacción de El Acople.

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