viernes, 26 de septiembre de 2008

NOTA Nº 257

¡Sacrum es argentino!

SACRUM presentó oficialmente su primer disco, ”Cognition”, el pasado jueves en el teatro ND Ateneo. Actuaciones, juego de luces, efectos especiales, chicas en el escenario y un sonido de primer nivel, fueron algunas características de esta gran fecha. También adelantaron nuevas melodías.


Jueves 25 de septiembre de 2008

El ambiente previo al show era cálido, familiar y de mucha amistad. Las charlas y los saludos entre unos y otros era una constante. Una vez que el público ingresaba al teatro le daban el programa del mismo, que tenía la particularidad de mostrar la lista de temas, más allá de los datos técnicos habituales. La gente ya estaba ubicada en sus butacas, esperando ansiosa por el comienzo del concierto. Deberían hacer tiempo hasta a las 21:20hs, momento en que empezaría un recital fuera de lo común para una banda argentina.

¿Te imaginabas tanta producción?

Con dos actores en plan de ciencia ficción que abrían las llaves de las dos máquinas ubicadas como escenografía, SACRUM daba por inaugurado el set. Después de ello, aparecieron los músicos para iniciar con los acordes de ”The dream prisoner”. Su vocalista, TALO SILVEYRA, surgió del fondo del teatro, encadenado y arrastrado por los obreros. La masa estaba impresionada por lo que estaba observando, no solo por las actuaciones sino también por los efectos y las luces, que creaban una sensación difícil de describir.

Dejando de lado lo extra musical, el grupo sonaba de manera genial, con un audio claro, ajustado y demoledor. Todos los instrumentos se percibían en la medida justa y necesaria como para que brillen. Eran pesados, climáticos, intimistas y virtuosos, sin una pizca de arrogancia. La primera parte del set estaba compuesta por seis de las nueve canciones de su disco debut, “Cognition”. Continuaron con dos ellas: “Stay” y “Translation”.

La banda la completan MARTIN GUERRERO (guitarra y coros), AGUSTIN ACOSTA (batería) y DIEGO CIPOLLA (bajo), junto a EMANUEL PEDROS (tecladista-sintetizadores) como músico invitado. Otro punto alto fue durante “In memory”, en donde la combinación show de música – obra de teatro logró uno de sus picos máximos. Aquí su vocalista personificó a una persona demente que comenzó a lastimarse hasta escupir sangre, para luego fallecer. Cautivó sin dudas a todos los asistentes presentes.

¡Cuánto esfuerzo!

Los cinco minutos de break sirvieron para que la masa recobre la incertidumbre sobre lo que vendría. Regresaron con mascarás al estilo “Hannibal Lecter” para interpretar un segmento de canciones nuevas: “Survive” y ”Pressure”. Entre tema y tema se producían pequeños baches que el público utilizaba para decir cosas graciosos o cantar en apoyo a la banda.

Esta joven banda es excelente musicalmente, aunque por ahí a las composiciones les faltarían estribillos algo más gancheros, algo que con el tiempo y el crecimiento podrán alcanzar en próximos discos. SILVEYRA, su cantante, no necesitó dirigirse a la masa para transmitir su energía y mostrar su carisma. Se lo escuchó solo decir dos “gracias” apenas. A veces en un show de estas características, las palabras están de más. Otras dos: “Eternity” y “Midnight sun”.

Para el cover de ROBBIE WILLIAMS, “Kids”, subieron dos chicas para acompañar en las voces al TALO (en la versión original canta KYLIE MINOGUE). Vestidas sensualmente y actuando junto a él, nos regalaron una linda y rockera adaptación. Después accedieron otras dos mujeres para “Keepin me alive”, en donde danzaron y representaron a esclavas sexys. El público masculino quedó encantado con estas cuatro bellezas.

A tenerlos en cuenta

Tras la finalización de la segunda parte, emitieron un tráiler especialmente realizado para esta fecha. El reconocido actor NORBERTO DIAZ protagonizó este corto, el cual contaba la historia de un científico que trataba de consumar clones de seres humanos, sin resultados. Este actor se encontraba en el Ateneo observando el show.

Luego de ese momento, agregaron ”Made as one” como bis final. Aquí los músicos aparecieron disfrazados de mimos, además de realizar los movimientos característicos. Llegando al final del tema los cuatro intergantes estables cayeron desvanecidos, mientras su tecladista miraba, sorprendido, lo sucedido. Realmente lograron una actuación muy interesante. El público los despidió de pie, quedando encantando con la actuación de la banda.

Sacrum demostró que, con mucho trabajo y buenas ideas, se puede ofrecer un show diferente y de nivel internacional. Cada una de las canciones tuvo su tratamiento especial a través de efectos, luces o actuaciones. Quizás tanta planificación le quitó un poco de espontaneidad, aunque valió pena dejar esto de lado para impresionar de tal manera. Los amantes del estilo tendrían que poner especial atención en esta banda, ya que se los percibe talentosos, responsables y originales.


Daniel Grosso
Redacción de El Acople.

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